Era Abril, es decir época de finalización de cursos, y comienzo del nuevo, y mi hermano empezaba su 4º curso, con la correspondiente foto en el colegio Kirchmatt. Yo también había empezado en ese colegio, después de haber hecho 1º en Burgbach, donde mi hermano hizo 3º, pero de mí se ve que no hay foto de ese curso.
Ya conocíamos a Noni y a Pepe, dos de los hermanos Garrido que estuvieron en Suiza, pero esa primavera conocimos a otro hermano, Juan, que era sacerdote, y desde Roma envió una postal recordando los días que había pasado con nosotros, aunque supongo que no se alojaría en el chalet, sino en el seminario de San Miguel, pues tanto él, como otros sacerdotes, solían venir por Semana Santa para oficiar misa a los españoles.
Y aprovechando que estaban sus hermanos juntos, nos visitó otro hermano, Manuel, que iba a visitar a su hermana en Alemania, y se pasó unos días por el Chalet para visitarlos, y aunque no tengo fotos, si nos mandó esta postal de recuerdo, con las bromas que siempre le han caracterizado. Años después, se vendría a trabajar a Zug, pero eso ya lo contaremos. Se ve que los miembros de la familia Garrido eran muy viajeros, casi todos emigraron, de una forma u otra, y casi todos a Suiza.
Desde Sevilla también nos llegó otra postal de Else y Pepita.
Y, por fin, después de Heri, también mi padre paso el examen de conducir, y obtuvo su carnet de conducir, con lo cual ya podíamos viajar a Sevilla en coche, que en aquellas fechas era un viaje de 3 días, atravesando Suiza, Francia y España, prácticamente 2500 kms.
Así que, aprovechando esta novedad, hicimos el primer recorrido importante en coche, que nos llevó a lo largo del lago de Zug, en dirección a Altdorf, donde está la estatua de Guillermo Tell, y donde comienza la historia de la Confederación Helvética (así se llama Suiza realmente), para continuar y visitar también por primera vez la capilla y la tumba de la Reina Astrid, que fue reina consorte de Leopoldo III, rey de los belgas. Ella murió en un accidente y allí le hicieron esta ermita en su memoria, que aún existe.
Y no podía faltar la afición más importante de los españoles, el fútbol. Como otras nacionalidades, también los españoles crearon y mantuvieron bastantes años un equipo de fútbol integrado solo por españoles, que participaron en partidos contra clubes de otras nacionalidades, como italianos, alemanes, turcos, etc. y también contra equipos suizos, como el caso del Rotkreuz, donde se puede ver a mi padre que estuvo jugando algunos años.

























