Ya de vuelta a Zug, otro bautizo, en este caso el hijo de Antonio y Mercedes, a los que recuerdo perfectamente de haberlos visto en varias ocasiones, pero no me acuerdo de sus apellidos, ni si siguieron en Suiza o volvieron a España. Es verdad que en Zug, en el cantón, había bastantes españoles, y yo como niño tengo muchos recuerdos, pero lógicamente, de los que mas me acuerdo son de las familias que tenían niños que pasaban mucho tiempo con nosotros, y también porque nuestros padres trabajaban en la misma empresa, como era el caso de las familias Flores, Garrido, Heri, y después estaban los vecinos y aquellas familias que habían estado con nosotros en el chalet, pero no estaba pendiente de ellos. Quizás alguien los recuerde y me pueda ayudar un poco, y sino pues ahí dejo esas fotos de recuerdo.
Y como en Junio por lo de la operación de mi madre, mi hermano Pepe no pudo celebrar su cumpleaños, se aprovechó del mío y lo celebramos juntos. Total, iban a estar casi las mismas personas, exceptuando en mí caso a mi compañero de colegio Walter Saxer, el cual lamentablemente falleció el año 2020.
Era un año mayor que yo, pero estábamos siempre juntos, y tengo muchos recuerdos de cosas que hicimos juntos., como un día de invierno con una gran nevada que nos dio por regular el tráfico que venía por la Letzistrasse.
Como se puede ver, mi padre se trajo un cartel de la Feria de Málaga, y 2 banderillas, y allí estaban puestas en la pared hasta que nos vinimos. Y como ya sabía que la familia Carranco se iba a volver a finales de año a Sevilla, aprovechó para darle de comer a Else, que siempre estaba de cachondeo con el tema de que la cosa estaba mal y había que ahorrar, y así estaba de delgado, aunque evidentemente era una broma y era su genética.
A los que les llamó siempre la atención fue a los niños suizos que venían a nuestras fiestas, pero no le dieron nunca mayor importancia, y además, cualquiera tocaba las banderillas.
Y en Octubre Julia Flores cumplía 5 años, y allí nos plantamos para celebrarlo con la familia Flores. Y se vino también con nosotros Begoña, que ya había hecho mucha amistad con mi hermana Eva, y por edad estaba entre ella y Julia. Ese año, por primera vez, habían venido los padres de Julia, por un lado para estar con su nieta en su cumpleaños, pero sobre todo para estar con su hija, que a finales de septiembre había dado a luz a su hijo Luis, y ellos se vinieron para ayudarla en lo que pudiera, porque en el parto no entraba entonces ni el padre de la criatura. Que los suizos serán lo que sean, pero también tenían sus costumbres y eran bastante estrictos con algunas cosas.
































