Suiza 1974_4

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No sé a quien despedimos, sería alguna amistad que tomaba el avión de Swissair en Zurich, porque no recuerdo que nadie de la familia hiciera algún viaje en septiembre, o sencillamente fue alguna de nuestras excursiones, ya se sabe, porque antes se podía uno llegar a la terraza del aeropuerto de Kloten para ver los aviones salir y llegar, pero el caso es que fuimos todos en modo excursión, y la verdad es que mi madre y mis hermanos mayores parecen artistas con ese aire y esa ropa tan blanca, todos a la moda.

En agosto había nacido el primer hijo del matrimonio de Noni Garrido y Beatriz, su hijo Marco, y en septiembre se celebró su bautismo que, por supuesto, oficio el padre Schai. Lo que no recuerdo es donde se celebró, aunque me inclino porque fuera en la iglesia de Baar y la celebración en donde se solía reunir la AFEZ. El caso es que pocos meses después, a finales de año, la familia se volvió a España, a Sevilla, donde ellos ya tenían vivienda y donde Noni continuó trabajando en la delegación de la Landis&Gyr hasta su jubilación. Y ya allí, nacería su hija Beatriz.

Por esas fechas, aparte de mi cumpleaños, que por supuesto se celebró con muchas amistades, y donde mi padre aprovechó para dar un buen corte a una sandía que se había traído de España, también se solía celebrar unos campeonatos de futbol en campo pequeño, y allí me llevé a mi hermano Jorge junto con 2 amigos suyos españoles, que vestían la equipación de la selección española.

Yo ya había comenzado mi formación en la Verzinkerei, que consistía en pasar por varios departamentos donde realizaba tareas administrativas para ir conociendo por un lado a que se dedicaba la empresa y por otro lado a realizar algún tipo de trabajo administrativo o comercial, y además durante 1 día y medio tenía que asistir a la Escuela de Comercio, de la cual tenía el correspondiente carnet para poder entrar en el mismo. En aquel entonces estaba relativamente cerca de la fábrica, en la Industriestrasse.

Los niños españoles seguíamos acudiendo a lo que llamábamos el Colegio Español, que se llevaba a cabo los sábados por la tarde en un pabellón que había en la Hofstrasse, que durante la semana era un colegio suizo, con su pabellón deportivo, y ahí con el profesor Pablo comencé a prepararme para obtener el título de Graduado Escolar.

Durante ese año, una de las cosas obligatorias era asistir a clases de francés, para perfeccionar el idioma, que es  uno de los idiomas oficiales de Suiza, y que lamentablemente solamente soy capaz de escribir y leer, pero no de hablar fluidamente, por falta de práctica, pues posteriormente me centré más en el inglés, pero no lo he olvidado. Y al poco de comenzar mis estudios laborales, me hicieron un tipo de test que servía para determinar las capacidades y eventualmente reorientar laboralmente a la persona. No recuerdo hoy lo que significan los diferentes conceptos, pero ahí lo pongo.

Suiza 1972_4

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A finales de agosto, el mismo día que cumplía años mi madre, el día 29, nació José Luis Garrido, segundo hijo y hermano de Úrsula, el tercero ya nacería en Sevilla más adelante, y a primeros de septiembre tuvo lugar su bautismo, oficiando como venía siendo habitual nuestro muy querido sacerdote, el padre Schai, y nadie quiso cambiar ese hecho, o sea, cambiar de sacerdote, y que yo recuerde fue el primer bautizo que se celebró en la Iglesia de San Juan, que se había inauguardo casi un año antes.

Con Heri y Manuela, a su vuelta de Sevilla, se había venido su sobrina mayor, Esther, y además de estar en ese bautizo, también estuvo en todo los demás eventos, escapadas y visitas hasta finales de septiembre, como fue la celebración de mi cumpleaños, 14 años ya, y Heri, como siempre hacía, tuvo que poner algunos dedos para que se viera claramente cuantos eran.

Así que aprovechamos la estancia de Esther para hacer unas cuantas escapadas, una simple excusa, porque si el tiempo acompañaba, a nosotros nos faltaba tiempo para ir a cualquier sitio cercano, aunque en este caso lo que se hizo fue ir a sitios conocidos por nosotros y que para ella eran, lógicamente, desconocidos, y así pudimos volver a verlos.

Como se puede ver por las diferentes fotos, nos encaminamos a Altdorf a ver de nuevo a Guillermo Tell, para continuar hacía el Furkapass, donde de nuevo entramos en el glaciar donde tiene su origen el río Ródano, que termina su camino en el Mediterráneo. Por cierto, no muy lejos de allí, en el macizo del Gottardo, está el nacimiento del otro rió grande europeo, el Rin, que termina en el Mar del Norte.

Otro sitio que visitamos fue Einsiedeln a beber de la famosa fuente, y estando allí, se subieron mis dos hermanos y Esther al telecabina del Mythen. ¿Dónde estaría yo, con lo que me gustan las alturas?. También estuvimos en las cataratas del Rin y en Zurich y otros lugares, y ya para finales de septiembre la acompañamos al aeropuerto de Kloten enn Zurich para que regresara a España en avión.

Lo que me sorprende es que no fuéramos a la ermita donde estaba la tumba de la reina Astrid, en Küssnacht, porque era un sitio de paso y a mi madre le gustaba pararse allí.

Por esas fechas, mi hermano Pepe se había marchado con su clase de excursión de una semana y en concreto estuvo en la zona de Saas-Fee, concretamente en Längfluh, desde donde nos envió una postal de recuerdo. Ese lugar está muy cerca del Monte Cervino, en el otro valle.