En 1962 empezaron a llegar al Chalet Fridbach los primeros emigrantes que, como ya dije, eran mayormente españoles, y mayoritariamente además sevillanos. Entre ellas estaban algunas de las personas que nos iban a acompañar durante muchos años, y afortunadamente aún siguen hoy.
Llegaron José Flores y Heriberto Gómez, que creo recordar que estuvo un tiempo corto en Unterägeri con Else Carranco y José Rojas, pero no estoy muy seguro. Casualmente, a Heriberto lo conocía mi madre del Cerro del Águila de Sevilla, pues ambos habían vivido allí y, si mal no recuerdo, había estado trabajando en una droguería. Aquí los podéis ver jugando a los bolos en Zug con mucho estilo.
Y siguieron llegando nuevos «inquilinos», sobre todo hombres, porque las pocas mujeres fue con permiso especial, pero no me acuerdo de todos los nombres, solo de algunos. Uno de los mas antiguos, pues vino con nuestro padre desde Sevilla, ya que trabajaba en la fábrica de contadores, fue Ricardo, pero creo que estuvo poco tiempo porque yo ya lo recuerdo con su mujer, de nombre Pepita creo recordar, y claro allí no podían estar, pues solo era para solteros, así que en cuanto decidían casarse se tenían que buscar otra vivienda, y se dieron algunos casos, como fue el de Carmeli, futura esposa de José Rojas y de Pepita, futura esposa de Else Carranco.
Pero mientras tanto, aquello daba lugar a celebrar, como ya os comentaba, cualquier evento, la birra no faltaba, ni el tapeo, fuera un santo, un cumpleaños, la feria o cualquier otra situación, que para eso somos los mejores los españoles y, sobre todo, los andaluces, y ahí os dejo algunos ejemplos.
Y ahora entiendo porque muchos que escribían postales desde España o desde cualquier sitio, llamaban a los del Chalet LOS LOCOS. Ahí os dejo postales de Salvador, a quien mi madre conocía de Málaga, y que tiene su historia particular, de Tellechea, experto en Electrónica ya en aquellos años y de alguien que no se quien es, desde Barcelona.








