Como ya he contado, el nacimiento de Úrsula Garrido se produjo el día 31 de diciembre de 1969, apurando el año al máximo, y el bautizo se celebró en Enero, con bastante nieve y mucho frío. Creo que eso no evitó, o precisamente esa sea la causa, tengo mis dudas, de que Úrsula sea una friolera, le van más los climas cálidos, o no?
Su padrino fue Noni, pero su madrina, al igual que había sucedido en el caso de Luis, el hijo de Julia y Flores, no pudo venir, por lo que hizo de sustituta mi hermana Eva, y así aparece en las fotos. Mi hermana estaba más feliz que nada, lo pasó fenomenal. Para ella fue algo excepcional y me parece que no la soltó en ningún momento, porque apenas hay fotos donde no la tenga ella en brazos.
Como ya decía, había bastante nieve ese mes de enero, de hecho cayó una de esas nevadas que empieza una tarde y está nevando uno o dos días seguidos, con lo cual lo primero que hay que hacer es abrir un camino con las palas que hay en todas las viviendas de Suiza, y a partir de ahí hay que disfrutar de la nieve, y en esa foto se nos puede ver con un muñeco de nieve gigante, más alto que nosotros, y detrás otro grupo haciendo una cabaña bastante grande.
Cómo disfrutábamos de esas nevadas y, sobre todo, con tantos amigos, que compensaban la diferencia con lo vivido antes en el Chalet. El único problema era que las carreteras estaban nevadas o congeladas, y como íbamos en bici a todas partes, había un peligro, sobre todo en las curvas, pero eso no impedía que estuviéramos todo el día arriba y abajo con la bici. Mas de una caída tuvimos, pero sin consecuencias, porque los coches también iban despacio.
Y a alguien se le ocurrió hacer un “reportaje” de la vivienda en la que ya llevábamos viviendo más de 2 años, supongo que fue idea de Heri o de mi madre, porque a los dos siempre les gustó hacer fotos de recuerdos. El caso es que ahí se pueden ver varias instantáneas de las diferentes partes de la vivienda, desde la entrada hasta las terrazas. La verdad es que era una vivienda bastante amplia, y siguen siéndolo porque las viviendas aún existen, reformadas tanto por dentro como por fuera, porque son viviendas de alquiler de la cooperativa GEWOBA.
En cuanto a la terraza que daba a la cocina y al salón, más de una vez en invierno le echamos agua y cuando se congeló, nos sirvió de mini-pista de hielo para jugar al hockey, o simplemente deslizarnos con las zapatillas o también con los patines. Un poco apretados si éramos. Y no se puede decir que mi hermana y Julia no sean amigas desde siempre, porque ahí estaba ella también, seguramente se quedaría incluso a dormir.
Y a finales de 1969, se habían vuelto a España Ricardo y Mari con su hija María de los Reyes, y nos enviaron desde Sevilla una postal contando como les iba. Uno de los pioneros del Chalet había tomado el camino de regreso y se perdió un poco el contacto, pero así es la vida.































