Esa primera foto no tengo la certeza de a que evento se refiere, pero deduzco por los modelos de vestidos que hay en la pared que se puede tratar de alguna exposición que se hizo de modelos de vestidos y como a mi madre le encantaba coser, muchas veces ayudada con los patrones de la revista BURDA, supongo que sería algún tipo de concurso, pero quizás alguien lo pueda aclarar mejor que yo, pero me encanta esta foto en blanco y negro donde están mis padres tan jóvenes y sonrientes.
El suceso, que no evento, importante de ese año, y que ya se sabía que se tenía que producir, era el nacimiento de mi hermano Jorge, el más pequeño y el único de la familia que no iba a nacer en España, sino en Suiza. Su alumbramiento tuvo lugar en la clínica Liebfrauenhof, que estaba subiendo hacía Schönegg. Clínica que hoy ya no existe, porque ha sido convertida en viviendas o apartamentos.
Venía así a completar la “plantilla” de hijos de emigrantes españoles que iban a tener en común su lugar de nacimiento, la pequeña ciudad del centro de Suiza llamada Zug, pero también que iban a ser bautizados por el mismo sacerdote, nuestro muy querido padre Schai, que siempre estaba dispuesto a ello. Recién nacido nos lo iban a enseñar a través del cristal, y allí estaba la criatura berreando y pidiendo comer, pero se iba a tener que aguantar un poco, porque mientras tanto, nosotros habíamos ido a visitar a nuestra madre, en compañía de nuestra tía Ana que había venido en diciembre para acompañar a mi madre con el bebé.
Por las mismas fechas había nacido el hijo de Tomas y Beni, vecinos de la familia Garrido, y por la razón que evidentemente desconozco, decidieron bautizarlo en la capilla de la misma clínica, también con el padre Schai oficiando (en la foto puso mi madre que es sobrino de Dolores Villanueva), y así aparecen tanto la madre de la criatura, como mi propia madre, en bata, apenas algo arreglada. Esta vez no fue muy glamuroso el evento, pero seguro que había alguna razón de peso para actuar así de rápido.
En Febrero, finales de Marzo, nuevamente se celebraba el carnaval en Baar, y estuvimos acompañados por Carmen Antón, que llevaba a su hijo Eugenio en brazos, y por supuesto con su hermana Begoña.
Y como no podía ser menos, en el mes de Marzo, concretamente el día 20, se celebró el bautizo en la iglesia de Guthirt (Buen Pastor en español), oficiada por el padre Schai, y siendo padrinos nuestra tía Ana y al que considerábamos también como un tío, es decir, Heriberto. Y la celebración se hizo en un local cercano, donde Heri pudo darle uso a su magnetófono REVOX, con esas cintas de larga duración, con música diversa, que todavía las tenemos. Más o menos estaban invitados todos los españoles que estaban por Zug y la familia Antón les regaló a mis padres el carrito para el nuevo miembro de la familia. Hasta eso tenía mi madre guardado.



























