Se ve que cuando mis padres y también Heri conocieron en verano a Mari Carmen, futura esposa de Pepe Garrido, algún encargo quedó pendiente, por lo que ella le envió una postal a mi madre con algunas preguntas de algo que había que confeccionar, o encargar, no me queda muy claro. Pero consideraría la postal importante, bien por lo que preguntaba o bien por la persona que la enviaba, el caso es que la guardó siempre.
Lo que si llegaba era la Nochebuena y, como ya era habitual allí nos reuníamos todos los que podíamos y querían estar juntos para disfrutar de esas fechas tan entrañables, y nosotros éramos los que mejor lo pasábamos, con tantos regalos que no nos dejaban verlos hasta que era de madrugada. Por aquellos años, nos acostábamos muy temprano, a eso de las 9 de la noche, como mucho, y después los adultos hacían algunos ruidos para que, en el caso de no estar dormidos, que era lo más habitual con tanto nerviosismo, nos creyéramos que era San Nicolás con el trineo y los renos.
Muchas veces se quedaba a dormir María Luisa, la hija de Antonia y Vicente, que era la amiguita de mi hermana, y ella también recibía sus regalos. Por supuesto, los adultos no se quedaban atrás, y además disfrutaban yo creo que más que nosotros.
Y cuando llegó Fin de Año, se celebró una fiesta en el Centro Español, con todos los españoles. Hubo muchas guirnaldas, supongo que confeti, disfraces y bailes, y mucho cachondeo, como se puede ver. Aunque después, no sé si ese mismo día o cuando, volvimos a celebrar en familia y con los amigos la Nochevieja, que por repetir no pasaba nada.
Y al día siguiente, junto con más gente, se hizo una comida de Año Nuevo que, aun no lo sabíamos, pero iban a ser nuestras últimas fiestas navideñas en el chalet.
Y esas reuniones, que ya habían ido menguando de contertulios y comensales, pues ya se habían casado o marchado algunos de los que yo llamo “pioneros del chalet”, las íbamos a echar de menos durante mucho tiempo, pero eso aún no lo sabíamos, aunque seguramente los mayores ya tendrían alguna información por parte de la empresa, al menos mis padres.































