Como consecuencia de la cinta que Heri le habia llevado a mis abuelos y tíos, donde entre tantas cosas de nuestros padres, de nosotros los niños, y las respuestas de nuestros abuelos y tíos, una de las cosas que mi madre les decía era que a ver si se daban una escapada a Suiza, finalmente el que si lo hizo fue mi abuelo paterno, José, porque ya estaba jubilado. A principios de Junio se hizo su pasaporte y emprendió el viaje con la idea de llegar a tiempo para el cumpleaños de mi hermano Pepe, el 11 de Junio, y así fue, como se puede ver por los sellos de su pasaporte.
Para nosotros fue un acontecimiento, y aprovechamos para enseñarle todo lo que pudimos de Zug y alrededores. El tiempo acompañó para darnos paseos por el lago, por la zona de San Miguel y los colegios, mi padre le enseñó también donde estaba la fábrica antigua, y también subimos al Zugerberg para darnos un paseo por esos campos verdes y con tan bonitas vistas. Supongo que no pudimos ir mucho mas lejos porque ya era época escolar y mi padre trabajaba, así que fue mas bien estar juntos y ver cosas por allí. Mi abuelo estuvo allí casi mes y medio, y a finales de Julio emprendió viaje de regreso, con la esperanza de vernos al año siguiente de nuevo, pero en Sevilla. Cuando llegó a Sevilla, nos envió una postal y entiendo que a quién menciona por el nombre de Rafael sería Rafael Dávila.
Rafael Dávila había llegado el invierno pasado y estuvo poco tiempo en Suiza con nosotros, pero aprovechó bien el tiempo, para ampliar su formación, creo que de Perito Industrial o algo parecido, porque volvió a Sevilla y comenzó una actividad profesional por su cuenta, creando una empresa que sigue existiendo.
El verano fue muy agradable, muy soleado, los campos verdes y con muchas flores, y se pudo estar en exterior tranquilamente, como ahí se puede ver.
Mis padres volvieron a celebrar no se si su aniversario de bodas o el cumpleaños de mi madre, pues ambos eran en el mes de agosto, uno el 15 y el otro el 29, pero lo importante era estar con los amigos y echar un buen rato. También celebramos mi cumpleaños, y ya se celebró con mas gente, pues los que vivían allí, ya habían vuelto de vacaciones y se habían incorporado a su trabajo y a la rutina diaria.





























