No recuerdo que ese año nosotros viniéramos a España, seguramente porque con los cambios de vivienda y los gastos que ello implicaba, la cosa no estaba para muchos viajes, pero no sé si hubo otras razones, el caso es que a principios de Agosto hicimos una escapada a Zurich, como siempre en compañía de Heri y Manuela, antes de que ellos sí se fueran de vacaciones a Sevilla, desde donde en su momento enviaron una postal, estando en compañía de los hermanos Garrido.
La capital de Suiza es muy bonita, tiene un centro con fuentes que tiene cada cual una figura en color, y muchos monumentos nacionales, aparte de los edificios federales. Está rodeada por el río Aare, y desde hacía muchísimos años tenía, y sigue teniendo, un foso con una pareja de osos marrones, que siempre íbamos a verlos, aunque de esta vez no haya fotos. Son un espectáculo y entonces aún no había tanta conciencia de protección animal. Hoy siguen allí, pero en condiciones bastante mejores para los animales, aunque también para los visitantes es mucho más cómodo.
En el mes de Mayo, mis padres habian pensado en que nuestra tía Ana se viniera algún tiempo con nosotros a Suiza, y Rojas le ofreció una plaza en su vehículo para traerla, como les comunicaba a mis padres con una postal que les envió desde Sevilla, pero al final ella no pudo venir para esas fechas.
Finalmente, a principios de septiembre, y en compañía de Noni, ella si se pudo venir para Suiza, y así lo anunciaba Noni a nuestros padres por medio de una postal donde les daba la noticia de la fecha de salida y de la compañía en la que venía.
No pudo llegar por tanto a tiempo para mi cumpleaños, en el que me regalaron una bicicleta roja, marca MONDIAL, con la cual empecé a ir al colegio y a hacer muchas excursiones, y así he seguido hasta hoy, teniendo una bicicleta y dando vueltas por esas carreteras.
Y así, con mi cumpleaños, pudimos celebrar todos los niños y también mi madre su cumpleaños en la nueva casa, porque aunque estuvimos escasos 6 meses, nos dió tiempo a celebrar estos cumpleaños, aunque a mi siempre me ha parecido que estuvimos allí mucho mas tiempo, sobre todo porque hicimos muchos amigos, incluso un vecino italiano, con el que mi hermano y yo pudimos chapurrear bastante italiano, lástima que lo haya olvidado, pero es que fue poco tiempo.
Y como prueba de que estuvo en esa casa, aunque por poco tiempo, mi tía Ana se hizo una foto en la ventana del comedor, junto con mi madre y mi hermana.


























