Ya de vuelta de España los que se habían escapado para la Feria, aprovechar el buen tiempo y tomarse unos buenos finos y manzanillas, bailar y disfrutar con la familia, había que retomar la vida normal y habitual, es decir, juntarse para celebrar algo, la única forma de reunirse los españoles y pasarlo bien, porque lo demás era trabajar en la Landis&Gyr.
Y lo primero que vino a cuento fue el cumpleaños de Pepe, mi hermano, que cumplía 8 años y ese año estaba repitiendo 1º de Primaria, porque cuando llegamos en 1961 el curso ya había comenzado, así que no pudo comenzar el colegio, y él, por otra parte, no hablaba el idioma alemán y, mucho menos, el suizo, necesitando ayuda, pero eso no evitó que aun habiendo realizado 1º de Primario en 1962, tuviera que repetir curso en 1963. A partir de ahí, ya todo siguió su curso normal.
Supongo que la mayoría de niños y niñas que aparecen en las fotos, quitándonos a nosotros los españoles, serían compañeros y compañeras de colegio de mi hermano, y algún que otro vecino, aunque el Chalet estaba al final de todo.
Como no podía ser menos, los cocineros daban su toque de humor a todo lo que se hacía, y ahí tenemos a Ricardo, Mari, Else, Heri y todos nosotros en la cocina liándola. Cuantos recuerdos de esa cocina con esa mesa tan larga, donde cabía un ejército de comensales, como muchas veces se daba el caso, sobre todo en fines de semana, pues durante la semana la mayoría de los trabajadores comían en los comedores-cantinas de la empresa.
Ese mismo mes, y por primera vez en nuestras vidas, fuimos a un zoológico, en este caso a Zurich, como se puede ver por las fotos delante de la estación. Allí nos acompañaron Heri y Flores y nosotros, y ellos también, pudimos disfrutar de esa escapada y ver animales salvajes de cerca por primera vez.
Por supuesto, y como ya era costumbre, había que ir de punta en blanco a lo que fuera, un paseo o una visita al zoológico, y ahí estamos con corbatas y palomitas, y mi madre y mi hermana Eva sin faltarle detalle alguno.











