Y llegó la hora de los «grandes viajes», es decir, salir del pueblo y del cantón de Zug y visitar y conocer otras partes de Suiza. Pero había un problema, el medio de transporte. Pero eso para los españoles y andaluces en particular nunca fue en problema, sino a ver como habían llegado hasta allí. Pero también es cierto que había que contar con alguna solución y esa la aportó en aquel caso Lorenzo, que fue el primero, al menos que yo recuerde, que tuvo un coche, creo recordar que era rojo y blanco, y descapotable.
Así que, ni corto ni perezoso, nos encaminamos por primera vez a la alta montaña, a la llamada zona de los puertos, y subimos al Gottardo, que por lo que veo no tenía nieve, también al Susten que si estaba nevado y supongo que también al Grimsel, por las imágenes, y porque después yo he ido ya varias veces y tengo imágenes que me aclaran la zona mejor.
En este caso si parece que dejaron de lado ir vestidos de traje y corbata, para llevar ropas mas adecuadas al frío y la nieve, pero por supuesto con la conocida elegancia.
Que diferencia entre la Suiza nevada y España, y esto se repitió en otros momentos de todos los años que estuvimos allí, y todos la disfrutaron, porque aunque no tenía nada que ver con España o Andalucía, era algo nuevo que había que gozar, y nosotros los niños ya ni hablar de ello.






