Como veis, he cambiado el título, porque ya no quedaba nada nuestro en Suiza, habíamos regresado y en agosto nos fuimos a Málaga, para pasar algo del verano allí, porque en Sevilla hacía un calor insoportable para nosotros. Allí estuvimos en nuestra otra vivienda, que mis padres habían comprado sobre todo para que mi abuela pudiera estar en una vivienda mejor, y que de hecho ya habíamos utilizado el año anterior, con lo cual no nos metíamos en casa de mis tíos o de mi abuela, que ya éramos muchos y grandes. Lo que si hicimos fue subir a casa de mi abuela y allí hicimos una paella. También fuimos a una zona de los Montes de Málaga, donde se podía pasar un día haciendo barbacoa en los sitios marcados.
Desde Lugo recibimos una postal de nuestros amigos la familia Lombao, y Manolo Garrido también envió una postal desde Roma. Y desde Suiza, nuestros amigos la familia Garrido nos envió una carta recordándonos y una foto de Úrsula en su primer día de colegio, pues ya tenía 6 años y comenzaba primaria.
En diciembre nos enviaron algunas fotos del exterior, con la nieve y de los regalos de Navidad, y quiero poner las fotos de nuestra primera Navidad, porque seguimos celebrando más la Nochebuena que los Reyes Magos. Creo que nuestras caras hablan bien de cómo nos sentíamos. Pocos días después hubo un desfile por el barrio que pasó por debajo de nuestro balcón.
Años después, cuando vi la película “1 franco 14 pesetas” me acordé perfectamente de este momento, pues es muy parecido al que vive el protagonista de la película, que también fue emigrante en Suiza, además muy cerca de donde nosotros estuvimos. El cambio fue un poco brutal, tanto de la vivienda como de costumbres y de clima.
Para terminar, quiero destacar de entre todas las felicitaciones de Navidad que recibimos muy especialmente la que le enviaron a mi padre sus compañeros de la sección 231 de la Landis&Gyr, con un recuerdo especial para Heri, y también la de la enfermera del doctor Rösli de Oberwil, que había sido nuestro médico de cabecera los últimos años.
Pero recibimos muchas felicitaciones de todos nuestros vecinos y de muchos amigos, de las familias Barroso, Rösli, Aschwanden, Bucher, Bueno, Burkart, Fink, Furrer, García, Garrido, Guerra, Iten, Kärcher, Karlo, Köpfli, Oberhänsli, Romer, Stadelmann, Utiger, Vega, Vllanueva, Zürcher-Bruggman, Jaromir, Annen, Lolita y Manolo Garrido, Maruja, Nelly, Thomy, Tirrito, Ursavas Díaz y Padre Schai. Espero que no se me haya escapado nadie, pero tampoco importa a estas alturas. Nos recordaban y nos echaban de menos. Decir que ese mismo año también regresaron a España la familia Flores y Manuela.
















Julia
Enhorabuena por el trabajo realizado. Me ha gustado mucho. Yo me vine con 11 años de Suiza y mis recuerdos son vagos. Esto ha sido un paseo para rememorar esa etapa de mi niñez.
Danke schön!?? ?? ??
Jesús Barrera Vicente
Gracias y de hecho algunas fotos son vuestras.
Mari Reyes
Ha sido precioso todo lo escrito y como está plasmado con tanto sentimiento.
A mi personalmente me ha encantado desde la primera entrada de este blog, hasta la última y me ha recordado muchas cosas y vivencias de mi niñez y de tantas maravillosas personas con las que compartí esa época.
Hay una cosa que me ha gustado mucho de lo que dijo Heriberto: la inconsciencia de haber ido a Suiza y ya con la consciencia adquirida que no se hubiesen quedado.
Yo he vuelto después de muchos años y cada vez que voy más me gusta y me quedaría allí.
ENHORABUENA Jesús por tan magnífico trabajo.
Jesús Barrera Vicente
Gracias Mari Reyes. Herí para mi fue como un segundo padre, así lo recordaré siempre. Y es verdad que decía muchas cosas profundas como esa.
Y en mi caso una parte mía siempre estará allí, pq la infancia y la adolescencia creo que son nuestro particular País de las Maravillas.